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domingo, 8 de noviembre de 2015

FRAGILIDAD EN EL ANCIANO



DR. JAVIER GARCÍA SALCEDO*
Los cambios de envejecimiento se inician a los 30 años de edad, cuando la muerte celular programada y la capacidad fisiológica de recambio celular disminuyen. La reserva de los órganos y los tejidos es tal que en la mayoría de los casos el sujeto no se da cuenta que sus capacidades están mermadas y es hasta los 60 a 65 años en que se manifiestan. Aún en sujetos sanos se padecen enfermedades que no se presentan en otras edades.
Los principales cambios en el anciano se presentan a distintos niveles, por ejemplo: en el sistema nervioso existe una pérdida de neuronas, con afección cerebral (memoria) y los sentidos, vista, oído, olfato, gusto, sensibilidad táctil; disminuye la fuerza de ligamentos y se caen los dientes más fácil; se presenta más fácilmente daño al estómago con más dificultad para la recuperación, el peristaltismo (movimiento intestinal) y la absorción por los intestinos es más lenta, se enlentece el transito colónico con fácil constipación, aparición de divertículos, pólipos, hemorroides; el corazón se hace fibroso, y las arterias coronarias se endurecen pudiéndose manifestar más fácilmente arritmias, insuficiencia cardiaca e infartos; el páncreas funciona más lentamente para liberar enzimas digestivas o insulina; el hígado acumula pigmentos anormales como lipofucsina, incrementa el tamaño de los hepatocitos, pero disminuyen su número y función; se disminuye la función del riñón; en el pulmón se presenta enfisema senil, fibrosis pulmona; disminuye la masa muscular y los músculos y tendones son de menor tamaño, fibrosos, duros y más frágiles (sarcopenia); se reduce la capacidad del sistema inmunológico (que nos defiende de infecciones y cáncer); baja la producción de hormonas y la respuesta a ellas. Los cambios se presentan poco a poco, son irreversibles y se acumulan. Entre más anciano más cambios hay.
 Así que cuando se afecta un sistema, por una infección, por ejemplo, eso hace que trabajen más el corazón, los riñones, el intestino, el sistema inmunológico y las hormonas, la reserva de estos sistemas es escasa, aun cuando se combata y en ocasiones se quite la infección; el agotamiento que tienen los órganos lleva a mayor gravedad del anciano y aumenta el riesgo de fallecimiento.
Por otra parte en el anciano repercuten de manera importante las alteraciones de su ambiente, trabajo, economía, círculo de amigos, capacidad funcional (dependencia física, o económica). Cualquier alteración en estos factores, produce un gran estrés en el anciano y ello invariablemente causa daño a su salud, con más posibilidades de infecciones, hipertensión diabetes, úlceras gástricas, depresión y ansiedad. Así, la reserva del sujeto para responder a cualquier estresor disminuye conforme se incrementa su edad. Cuando mayor sea su edad, menor es su reserva y mayor es su fragilidad biopsicosocial.
Es importante que los médicos reconozcan el síndrome de fragilidad para explicarse el porqué entre más longeva es la persona más difícil sacarlo adelante aún con los mayores esfuerzos y la aplicación de medidas adecuadas, y por qué deben de tener más cuidado y ser más cautelosos en su pronóstico. Y los familiares recordar que entre más anciana la persona la posibilidad de recuperación disminuye y la de complicación se incrementa así tenga una afección aparentemente tan simple como una urosepsis o el gran “apuro por un hijo” puede  llevarlo a ser más dependiente o al fallecimiento.
 *Farmacólogo y Geriatra. Profesor de Farmacología de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Evaristo Gómez Rivera, traumatólogo.

ALIMENTACIÓN EN EL ANCIANO


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DR. JOSÉ JAVIER GARCÍA SALCEDO*
Dentro de los mitos que existen entre la población, es que los ancianos necesitan alimentación especial y por eso, ellos o sus familiares, acuden a nutriólogos (as), y médicos para que se les indique qué dieta deben de tener.
 Es cierto que existe intolerancia en los ancianos a algunos alimentos, pero no se manifiestan en todos ni a muchos alimentos. Por ejemplo, la deficiencia de lactasa, hace que algunas personas no toleren la leche, con el consiguiente malestar y/o evacuaciones líquidas. También se puede presentar intolerancia algunas fibras del repollo o lechuga que les produce envaramiento.
En personas que padecen piedras en la vesícula, la ingesta de grasa hace que se contraiga la vesícula y les produzca dolor. También, una vez que se ha operado el conducto que conduce la bilis se contrae cuando se ingiere grasa, produciéndoles dolor.
La tendencia a liberar insulina del páncreas en forma lenta, predispone a los ancianos a elevaciones de glucosa llegando incluso a valores de 120 a 140 mg/dL tomado al paciente ya como diabético, sin serlo y si como intolerante a los carbohidratos. Sin embargo el riesgo de que ello pase a diabetes es alto, por lo que todas las personas deben de tomar solo los carbohidratos (azúcares) necesarios.
Un problema especial se manifiesta en muchos ancianos por la disminución en la sensación de sed, y entre más anciano mayor es la falta de sed, por lo que la deshidratación es muy frecuente se presenta más en los meses de calor, pero también se presenta aún en el invierno. La deshidratación pone en riesgo la vida ya que disminuye la presión arterial, se modifica el estado de alerta, disminuye la función renal, se coagula más fácilmente la sangre con el riesgo de trombosis e infartos y definitivamente pone en peligro la vida. En muchos ancianos se presenta intolerancia a la ingesta de agua, con náuseas. Se recomienda entonces toma de líquidos que si no es diabético, de cualquier tipo y si lo es solo teniendo cuidado con el contenido de azúcar.
 Algunos ancianos tienen disminución del apetito, esto puede tener varios orígenes: alteraciones en el centro cerebral del apetito, disminución del gusto (olfato, lengua), comer solos, tabaquismo, y algunos medicamentos. Otra patología se presenta cuando se pierden los molares, cuando ello sucede los alimentos no se muelen y no se digieren adecuadamente, produciéndose distención abdominal, pérdida de apetito, dolor, diarrea o constipación para lo cual no sirven los medicamentos, la recomendación es que se repongan las piezas dentales o que se les dé la comida molida (y separar guisado, sopa etc., para conservar el sabor), indicación que muchos ancianos y/o familiares toman como ofensa, y aún diciéndoseles de la mejor manera no entienden que es una necesidad para la buena nutrición y digestión.
 Un problema especial se presenta en mayores de 95 años porque algunos de ellos pierden los reflejos tusígenos y de deglución (produciéndose broncoaspiración y neumonías de repetición), falla el apetito, o no tienen ya capacidad para la masticación dejando la comida por mucho tiempo en la boca o escupiéndola lo que les produce desnutrición, siendo necesaria la colocación de sonda gástrica para alimentación.
No existe pues, dieta especial para los ancianos pero si precauciones en la alimentación de los mismos.
*Farmacólogo y Geriatra. Profesor de Farmacología de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima semana el Dr. José Javier García Salcedo, continuará con un tema relacionado con geriatría.

PROGRAMA PARA ADOLESCENTES EMBARAZADAS


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DRA. SUSANA BASSOL MAYAGOITIA*
Programa pro-adolescentes, adolescentes embarazadas y madres adolescentes: “Por Nosotras”
La adolescencia es el período de la vida en el cual el individuo adquiere la capacidad reproductiva y se inician los cambios entre los patrones psicológicos de la niñez a la edad adulta. Comprende desde los 10 años hasta los 19. Como durante esta etapa se establecen los roles de comportamiento para la vida adulta, se consideran que las decisiones que se toman en esta etapa, serán decisivas para el futuro del individuo.
La falta de información sobre los riesgos de esta etapa ha permitido que el adolescente experimente, sin tener bases suficientes para cuidar su salud reproductiva. Aunado a esto, la falta de un plan de vida, oportunidades y a la pobreza, se registra un número importante de embarazos en mujeres menores de 18 años y además de continuar con un segundo embarazo inmediato. El hecho de quedar embarazada durante la adolescencia incrementa los riesgos para la salud de la madre como para la del hijo. Los adolescentes requieren de información objetiva para que tomen decisiones de manera libre e informada sobre los distintos aspectos de su salud, prevención, detección, control de enfermedades venéreas, así como cuidados materno-infantil etc. México lidera el problema de embarazos en adolescentes, al día se registran 1,252 partos, cuyas madres se encuentran entre los 12 a 19 años de edad según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, esta cifra representa que en uno de cada cinco alumbramientos está implicada una joven.
Los embarazos tempranos obligan a los jóvenes a abandonar sus estudios, según reportes oficiales, el 80 % de los adolescentes deserta de la academia. Datos de UNICEF en nuestro país, señalan que el 55.2% de los adolescentes son pobres, uno de cada cinco tiene ingresos familiares y personales tan bajos que no le alcanza siquiera para la alimentación mínima requerida.
Por tales motivos se ha elaborado el programa pro-adolescentes, adolescentes embarazadas y madres adolescentes: “Por Nosotras”, cuyo objetivo principal se orienta a disminuir la incidencia de embarazos en adolescentes, capacitándolos sobre la maduración de su identidad y la aceptación de manera total de su cuerpo.
Este programa ofrece talleres para propiciar espacios de información, reflexión y análisis para la toma de decisiones y proporcionarles bases para restituir a los jóvenes su proceso de identidad, no solo como adolescentes, sino como madres y favorecer el vínculo madre-hijo. Se les enseña a conocer sus cambios físicos, emocionales y sociales de la adolescencia, así como asumir conceptos de pareja, diferenciando las características biológicas de su sexualidad: masculinidad-feminidad.
Con todas estas herramientas se pretende favorecer el vínculo social y familiar y acercar a los adolescentes a los servicios disponibles  institucionalmente, con la posibilidad de continuar sus estudios y por ende de obtener un trabajo remunerativo, en resumen concretar con bases su plan de vida.
El programa “Por Nosotras” ha establecido como metas el implementar un servicio práctico y teórico exclusivo para adolescentes, formar promotoras adolescentes que proporcionen a su vez acompañamiento y consejería permanente a grupos de adolescentes, y el formar grupos entre estos adolescentes para intercambiar experiencias.
En este mes de octubre, mes de la Salud Reproductiva se ha iniciado ya este programa en nuestro Departamento de Salud Reproductiva del Centro de Investigación Biomédica en la Facultad de Medicina de Torreón de la Universidad Autónoma de Coahuila el cual se ofrecerá en todas los niveles educativos de la región. Se cuenta con el apoyo de instituciones gubernamentales como lo son: la Secretaría de Salud, la Dirección Municipal de Atención a la Juventud el Programa de Becas de apoyo a la Educación Básica de Madres Jóvenes y Jóvenes Embarazadas, el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y el Club Rotario de Torreón, entre otras.

*Endocrinóloga de la reproducción. Profesora de Fisiología y Jefa del Departamento Salud Reproductiva CIB, Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. José Javier García Salcedo, Farmacólogo y Geriatra. 

MES DE LA SALUD REPRODUCTIVA


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DRA. SUSANA BASSOL MAYAGOITIA*

El mes de octubre es el mes de la Salud Reproductiva, que de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se define como el estado de completo de bienestar físico, mental y social, en lo relativo a la sexualidad y reproducción en todas las etapas de la vida.
La Salud Reproductiva implica que todas las personas pueden tener una vida sexual segura y satisfactoria, la capacidad de tener hijos y la libertad de decidir si quieren tenerlos y con qué frecuencia, esto último se refiere a los derechos reproductivos.
Tanto la mujer como el hombre deben tener el derecho a estar informados y tener acceso a los servicios donde se les provea de métodos de regulación de la fertilidad, seguros, eficaces y asequibles, así como también tener derecho a los servicios clínicos que permitan la asistencia competente y profesional de la mujer embarazada con la finalidad de que se logre el parto con la garantía de un nacimiento en óptimas condiciones para el hijo y la madre.
Antes del término “Salud Reproductiva” se habían empleado los términos “Planificación familiar” y “Salud Materno-Infantil” haciendo referencia a las enfermedades y muertes ocasionadas por los procesos reproductivos y a los complicaciones del embarazo y del parto, en los últimos años se ha decidido utilizar el término “Salud Reproductiva” que a diferencia del anterior hace énfasis en los derechos sexuales y reproductivos de hombres y mujeres, es decir, el conocimiento de hombres y mujeres de su propio cuerpo, a la satisfacción personal y a la toma de decisiones sobre cuándo, cómo y con quién tiene relaciones sexuales.
Cuando la mujer tiene por lo menos 18 años de edad, la salud materna e infantil mejora de forma importante. Los embarazos en adolescentes (maternidad adolescente) se relaciona con problemas de salud tanto para la madre como para los hijos nacidos de mujeres adolescentes.
Desde la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo celebrada en El Cairo, Egipto, en septiembre de 1994, se promovió un consenso sobre los objetivos para toda la comunidad internacional de los cuales dos de estos objetivos continúan hasta la fecha siendo de mucha relevancia para la Salud Reproductiva: La reducción de la mortalidad materna y el acceso a los servicios de salud reproductiva. Los cuales incluyen: Planificación familiar, atención prenatal y post-parto, prevención de abortos, tratamiento adecuado de la infertilidad, tratamiento de infeccione de los órganos reproductivos, de las enfermedades de trasmisión sexual, así como la educación y asesoramiento sobre la sexualidad humana, salud reproductiva y paternidad responsable.
El enfoque de Salud Reproductiva para este año 2015, pretende la universalización de la planificación familiar para apoyar a las mujeres y brindarles más opciones a través de un mayor acceso a la educación, y a los servicios de salud y promover el desarrollo de capacitación para la búsqueda y obtención de empleo y por lo tanto lograr su autonomía como una mujer productiva.
*Endocrinóloga de la reproducción. Jefa del Departamento de Salud Reproductiva del Centro de investigación Biomédica (CIB), Profesora de Fisiología de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.
La próxima semana la Dra. Susana Bassol Mayagoitia continuará con un tema relacionado.


EMBARAZO EN LA ADOLESCENTE


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DR. GERARDO PÉREZ ROJAS*
La adolescencia se define como el período de transición entre la niñez y la edad adulta, en ésta no necesariamente se involucra una situación biológica, como cuando hablamos de pubertad, en la que invariablemente se ve implícito el desarrollo de caracteres sexuales secundarios y hormonas. Más allá de esta situación la adolescencia es la serie de adaptaciones y cambios sociales, culturales, emocionales, legales e incluso demográficos. Muchos países señalan esta etapa entre los 13 y 18 años. En México el rango de edad es de los 12 a 19 años.
Si solo habláramos de los cambios antes mencionados, todo sería felicidad, pero no es así, desafortunadamente el tema que nos ocupa es el embarazo en las niñas. Si, así es, niñas de 12, 13, 15 o 17 años embarazadas. La incidencia es cada día mayor. Cada año 7.3 millones de niñas menores de 18 años dan a luz. Y el número de embarazadas es incluso superior. Los embarazos en adolescentes ocurren con una frecuencia muy variada entre las distintas regiones, grupos étnicos y países. Sin embargo el factor común en donde la incidencia aumenta es la pobreza y la falta de educación. Las niñas que viven en zonas rurales o remotas con accesos limitados a recursos sociales, económicos o académicos por consiguiente tendrán menos orientación sexual y de planificación familiar. Dos millones de los 7.3  millones de partos en adolescentes menores de 19 que ocurren  cada año en los países en desarrollo, son partos en niñas menores de 15 años. En México, el INEGI, ha cuantificado en el 2013 11 mil 512 niñas que se convirtieron en madres y de ese total 318 tenían 10 años.
El caso de la niña de 9 años de Jalisco, solo revela los vacíos institucionales que existen en el país, y en donde además gran parte de estos embarazos son producto de abuso sexual. Actualmente Durango es el estado con una tasa de fecundidad más alta, casi del 79.56 %, y la incidencia más baja la tiene el distrito federal con 36.39 %, en Coahuila tenemos una altísima tasa del  72,67 %. A lo largo del país, y en las diferentes instituciones, las encuestas señalan como causa de embarazo en adolescentes, varios puntos: 1.- El matrimonio en edades tempranas  y el rol de género que se le asigna a la mujer, 2.- La práctica de las relaciones sexuales y los mitos de los anticonceptivos, 3.- La presión de los compañeros que alientan a los amigos a tener relaciones sexuales, 4.- El consumo de bebidas alcohólicas y uso de drogas que favorezcan la desinhibición y estimule la actividad sexual, 5.- Carecer de información y conocimientos suficientes del uso de anticonceptivos y enfermedades de trasmisión sexual y 6.- Falta de una buena educación sexual.
Si todo se detuviera en tan solo esperar que la niña  tenga su parto o cesárea y que el nacimiento de ese bebé llene de felicidad los hogares, pues que hermoso sería, pero más allá de esa escena color de rosa, se encuentra el hecho de que la embarazada adolescente tiene muchísimo más riesgo de complicaciones. Es decir, estás pequeñas tendrán, en un gran número de casos, preeclampsia (hipertensión en el embarazo) diabetes gestacional, partos prematuros, abortos, recién nacidos con problemas neurológicos, entre otros. Desafortunadamente, muchas de esas niñas también presentarán tal grado de complicaciones que pueden llegar a morir, incluso teniendo el mejor de control prenatal.
La adolescencia en sí es una tapa muy compleja de atravesar, ya que si bien ya se cuenta con elementos  suficientes para  conocer y entender  cómo es el mundo que les rodea, su organismo  atraviesa por muchos  cambios tanto físico como mentales, los cuales, en ocasiones, no se logran comprender al 100 %, entre dichos cambios se encuentra el despertar e iniciar una vida sexual, para lo cual hay distintas opciones de acuerdo a la educación que se tenga en el hogar, la escuela o la presión social que les rodea.
Permítanme decirles, por último: como padres tenemos la obligación, incluso mayor que la de nuestros hijos, de que esto no ocurra. No tengamos miedo de hablar con nuestros hijos del cuerpo humano, del sexo, de los preservativos, de las pastillas anticonceptivas, de los problemones de tener un bebé, y  también, cómo padres debemos de actualizarnos y prepararnos. Platiquen con sus hijos, créanme que de eso nunca se arrepentirán.
Ginecobstetra. Profesor de Ginecología de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será de la Dra. Susana Bassol Mayagoitia, Endocrinologa de la reproducción.

OTITIS MEDIA



DR. ISAAC MONTOYA  HERNÁNDEZ*
Primero es necesario aclarar algunos datos anatómicos: el oído medio es una cavidad, ocupada por aire, situada detrás de tímpano. Cuando el tímpano vibra, los pequeños huesos situados en el oído medio también vibran y transmiten el sonido al oído interno, donde los nervios llevan la señal hasta el cerebro. Un pequeño tubo llamado trompa de Eustaquio que va del oído medio a la nasofaringe sirve para equilibrar las presiones del oído medio con el exterior. Cuando percibimos en nuestros oídos un chasquido durante el bostezo o al tragar, es que la trompa de Eustaquio está ajustando las presiones dentro del oído medio.
La otitis media es la inflamación del oído medio, esta se puede presentar en cualquier etapa de la vida, se puede dividir en aguda y cronica. La otitis media aguda es mas frecuente en los niños, ésta puede ser secundaria a infecciones de vias áreas superiores recurrentes tales como amigdalitis, adenoiditis y alergias. La otitis media crónica supurada es secundaria a perforación de la membrana timpánica.
Los síntomas de la otitis media ocurren días después haber sufrido un catarro. Si es en niños muy pequeños y tienen problemas de comunicación se debe estar atento a los siguientes síntomas: dolor llevándose las manos a los oídos, agitación, cambios en el apetito o en el sueño, fluidos saliendo por los oídos, dificultad para la audición, fiebre, Inflamación en la región retroauricular.
El tratamiento primero debe de partir de la visita al otorrinolaringólogo si se sospecha de una infección de oídos. El médico examinará y tratará la infección si existe. El tratamiento debe empezar inmediatamente. Los antibióticos y antinflamatorios son el tratamiento más efectivo para estas infecciones. Si no existe infección y hay evidencia de pérdida de audición el otorrinolaringólogo buscará otras causas responsables de la pérdida auditiva.
Si la infección no responde a los antibióticos o si es crónica es necesaria la cirugía. Su finalidad es aspirar las secreciones existentes en el oído medio y permitir su ventilación.
La cirugía de oído medio es realizada con anestesia general, lo que significa que será realizada en un quirófano, con la presencia de un anestesista y la monitorización adecuada para que los riesgos sean mínimos: El paciente estará dormido entre 10 y 20 minutos, el médico llegará al tímpano a través de la apertura del oído, sin necesidad de cortar la piel. El otorrinolaringólogo puede insertar un pequeño tubo plástico de 1 a 2 mm en el ojal realizado en el tímpano. A través de este tubo drenan las secreciones y se ventila el oído medio.
Los cuidados que se deben tener después de una cirugía son: Los tubos previenen de infecciones de oído gracias a la ventilación que producen en el oído medio. Sin embargo sustancias como el agua conteniendo bacterias y virus pueden entrar a través del tubo hasta el oído medio provocando a su vez infección. Es necesario, por lo tanto, que durante el baño se tenga la precaución de que a, paciente no le entre agua en los oídos. Los tapones de oídos pueden ser necesarios, no obstante éstos deben ser adecuados, hechos a medida para que sean efectivos. Los tubos deben ser vigilados periódicamente por el otorrinolaringólogo, ya que su obstrucción los haría ineficaces. Los tubos suelen permanecer en el tímpano entre 6 meses y 3 años. Generalmente son expulsados espontáneamente, cicatrizando el ojal realizado en el tímpano. Hay que tener en cuenta que los tubos son eficaces contra la infección mientras permanecen en el tímpano. No son un tratamiento definitivo para la otitis media. Alrededor de un 25 % de los niños que han necesitado estos tubos antes de los 2 años, necesitarán los tubos otra vez.
 *Otorrinolaringólogo. Profesor de Otorrinolaringología de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Gerardo Pérez Rojas, ginecólogo.