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domingo, 28 de junio de 2015

CONSECUENCIAS DE LA MENOPAUSIA



DR.  GERARDO  PÉREZ  ROJAS*
La  menopausia suele  asociarse  con  el  momento  en  el  cual  los  ovarios  interrumpen  la  producción  de  hormonas,  específicamente  de  estrógenos.  El  déficit  de  estrógenos  es  un  factor  muy  importante,  y  a  veces de riesgo para  el  desarrollo  de  determinados  embarnecimientos  cuyas  consecuencias  se  expresan  hasta  mucho  tiempo  después  en  la  postmenopausia.
El  abordaje  clínico tradicional  para  este fenómeno, que, repito, implica el cese de producción de estrógeno ováricos, se hace con  un  enfoque  dirigido  principalmente al  período conocido como climaterio. Los límites de esta etapa  son  difíciles  de  definir,  aunque  en  una  forma  sencilla  se  puede  explicar  que  es  la  etapa  de  transición  que  existe en  la  vida  reproductiva  y  la  no  reproductiva de la  mujer.
Por  otro lado, la menopausia corresponde al último periodo menstrual y  se determina  de forma retrospectiva una vez que han transcurrido 12 meses consecutivos  sin  menstruar,  para  la  cual  no  existe  otra  causa  obvia. De  esta  forma  el  climaterio  abarca  un  periodo  tanto  previo  como  posterior  a  la  menopausia. En  la  menopausia  es  posible  encontrar  dos  etapas: la etapa  temprana que es 10 años después de la menopausia;  y  la  etapa  tardía que es a partir de los 10 años cumplidos de  la  menopausia  hasta  la  muerte. Esta  división nos  permite  tener  un  panorama  más  claro  de  cuándo  intervenir  con  el  uso  de  terapia  sustitutiva  con  hormonas.
Debido a los  efectos  de  la  deficiencia  de  estrógenos  sobre  los  órganos  llamados  blanco como la vagina, vejiga, vías urinarias, músculos de la pelvis, glándula mamaria,  hueso, etc. Durante  la  menopausia  la  mujer  es  especialmente  susceptible  de  sufrir  padecimientos  diferentes,  por  ejemplo,  el  primer  síntoma  y  con  menor  duración  es  la  sequedad  vaginal,  que según  estadísticas,  sin  tratamiento  puede  durar  hasta  5  años, lo  que  si  persiste,  hasta  por  10  años,  es  la  infección  recurrente  de  vías  urinarias,  en  donde  tenemos  pacientes  que sufren estas manifestaciones. Otros estragos de la  menopausia  son el  dolor durante  las  relaciones  sexuales y  ardor al orinar. 
De  acuerdo con las proyecciones de la población mexicana, cada década se  incrementará  en  alrededor de 70 % la  población de mujer mayores de 50 años, lo que implica, haciendo cálculos, que para el 2050 se podría alcanzar un total de casi  27 millones de mujeres postmenopáusicas. Estos cambios requieren que los servicios de salud diseñemos estrategias para abarcar a este grupo poblacional que va en incremento. En este grupo de pacientes, la osteoporosis es uno de los problemas de mayor impacto. El incremento notable de la esperanza de vida al nacimiento en la población, particularmente en  mujeres, condiciona que un mayor número de mujeres alcancen la edad suficiente para padecer menopausia. En las mexicanas, la menopausia ocurre en promedio a los 49 años, precedida de un tiempo variable en los que se pueden presentar irregularidades menstruales, bochornos, cambios en la conducta, en el sueño, en las vías urinarias, en la función  intestinal, en los huesos, en  la  circulación, en  la  piel, en la vida sexual, es decir, en todo el organismo. Es por esto que la menopausia ocupa un lugar preponderante en el  cuidado de la mujer y tratarla siempre será prioridad. Las  mujeres  deberán  realizar  un  test  hormonal, ultrasonido, densitometría, mamografía, colesterol, glucosa y triglicéridos. Habrá que evaluar cada caso y  las alternativas terapéuticas; cada  tratamiento está pensado en cada  paciente, como trajes realizados a la medida. Debemos  de  recordar  que no todas las pacientes serán candidatas a estrógenos y saber, tomar  en  cuenta  que  las  terapias  de  reemplazo  hormonal siempre  deben  de ser  recomendadas  por  médicos  especialistas,  ginecólogos, endocrinólogos y  geriatras,  incluso.  La  vida  plena  de  la  mujer  es el  objetivo,  y que  sea,  y siga siendo parte fundamental en el eje de la  sociedad.

*Ginecobstetra. Profesor de ginecología de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Raúl Guzmán Muñoz, cirujano.

TRASTORNO LIMÍTROFE DE LA PERSONALIDAD


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Dr. Adalberto Mena Caldera*

El Trastorno Limítrofe de la Personalidad (TPL) es una alteración mental frecuente. Se caracteriza por un pobre control de las emociones, impulsos, relaciones interpersonales y una autoimagen inestable. Los síntomas aparecen típicamente durante la adolescencia y el inicio de la vida adulta. La personas con TLP experimentan sufrimiento y malestar significativos debido a sus dificultades en las relaciones con los demás, la alteración en su vida familiar y laboral y sus problemas sociales. Este diagnóstico se ha asociado con una considerable estigmatización de las personas.
Se asocia también con deterioro grave y persistente del funcionamiento psicosocial, alto riesgo de autolesiones y suicidio, así como un peor pronóstico de las enfermedades mentales coexistentes (depresión, ansiedad) si éstas se presentan,  además de uso excesivo de los servicios de salud en la comunidad. Datos internacionales muestran que la tasa de suicidios en personas con TLP es mayor que la de la población general, variando entre 3 al 10 %. Muchas personas con TLP han experimentado trauma significativo ya sea en el pasado o en su vida cotidiana (abuso físico, sexual, verbal o cuidados negligentes en la infancia). Los estudios biológicos en adultos asocian anormalidades cerebrales con el TLP pero no está claro si son la causa, el efecto o se relacionan con el trastorno de otra forma.
No obstante, el pronóstico para la gente con TLP es bueno a mediano y largo plazo, una alta proporción se recupera significativamente y ya no cumple los criterios para su diagnóstico. Estos criterios  incluyen: esfuerzos frenéticos para evitar el abandono real o imaginario, relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizadas por alternancia entre la idealización y la devaluación, alteración de la identidad, impulsividad en por lo menos dos áreas potencialmente dañinas (gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida), comportamiento, gestos o amenazas suicidas, comportamiento de automutilación –se autolesionan-, inestabilidad afectiva por una elevada reacción del ánimo (irritabilidad, ansiedad o mal humor que dura generalmente unas horas y sólo rara vez algunos días), sentimientos crónicos de vacío, ira inapropiada e intensa o dificultades para controlarla (manifestaciones frecuentes de enojo, peleas físicas frecuentes), ideación paranoide transitoria o severos síntomas disociativos (por ejemplo, amnesia psicógena) asociados con el estrés. La evidencia actual muestra que estos criterios son tan confiables y válidos en personas menores de 18 años como en los adultos. Entre aquellos que mejoran sólo una minoría recae. Los estudios longitudinales con seguimiento por 10-16 años reportan que casi todas las personas con TLP lograrán recuperarse de sus síntomas, pero pueden seguir presentando un pobre funcionamiento psicosocial. Varios tipos de terapias psicológicas estructuradas son útiles y pueden ser aplicadas individualmente o en grupo. Por otra parte, los medicamentos no parecen ser efectivos para alterar la naturaleza y el curso del trastorno, por lo tanto no se recomiendan como tratamiento de primera línea o único, sin embargo se pueden utilizar con la intención de mejorar exitosamente algunos de los síntomas teniendo precaución, discutiendo y acordando con el paciente los objetivos específicos del empleo de determinado psicofármaco; recordando que las personas con este trastorno tienen riesgo elevado de cometer intentos suicidas con los medicamentos recetados.

*Psiquiatra. Profesor de Psiquiatría de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Gerardo Pérez Rojas, ginecobstetra.


DR. EVARISTO JAVIER GÓMEZ RIVERA*
¿Por qué se necesitan dos para formar un tercero? ¿Por qué hay dos sexos y no más? La dualidad está presente y es difícil justificar el porqué. Tratemos de imaginar el origen de la vida, cuando después del caos y la anarquía sucedieron los cambios organizados, que dieron por resultado a la especie humana.
Los humanos somos un conjunto de individuos que intercambian genes de manera organizada, por medio de la sexualidad. Así, el sexo es la búsqueda del otro, del diferente, pero no mucho; ni demasiado cerca ni demasiado lejos.
El hombre bien pudo ser hermafrodita pues en el principio estaban solo los andróginos. Adán fue creado macho y hembra, pero: “No es bueno que Adán este solo” dijo Dios y el nacimiento de Eva trajo consigo la dualidad, hizo que Adán descubriera lo masculino y su imperfección.
Sin embargo, la vida no necesita de la sexualidad, la vida, en muchos seres, se reproduce sin sexo, pero entonces, ¿cuál es la diferencia entre sexo y reproducción? ¿Para qué el sexo? La reproducción asexuada es hacer copias de un modelo, como es el caso de los microbios que se multiplican por dos y en poco tiempo y en condiciones favorables habrá billones; el proceso es muy simple: A se divide en A’ y A’’ y así sucesivamente; de esa forma hay cadenas de vida ininterrumpida desde hace millones de años, gracias a la duplicación. En los organismos sin sexo el mensaje genético es copiado en forma exacta y así los linajes se perpetúan de generación en generación, los cambios se dan por escasas errores de copiado (mutaciones) y así nos explicamos las pocas diferencias entre los microbios actuales y los de hace millones de años, resultado: La evolución es muy lenta.
En los organismos sexuados funciona al revés, se comienza con la división de cromosomas de tal forma que cada hijo tiene medio mensaje genético que al juntarse con otra mitad, nace un nuevo plan de vida con variedades prácticamente ilimitadas; yo diría que la sexualidad es una máquina de hacer diferencias, resultado: La evolución acelera su ritmo.
Hay un franco predomino de especies sexuadas sobre las asexuadas, la naturaleza prefiere el sexo, el 95 % de la vida se produce así, el otro pequeño porcentaje se reproduce a partir de huevos no fecundados y solo tienen hembras. ¿Por qué ese predominio? La sobrevivencia es producto de algunas ventajas frente a los linajes que se apagan; la principal ventaja de las especies asexuadas es el menor costo energético y mayor autonomía porque no necesitan al “otro” frente a los sexuados donde la seducción y la copulación son un verdadero derroche de energía y el necesario concurso del “otro”. ¿Cómo es el encuentro con el otro?: Si hay un campo donde la madre naturaleza es imaginativa es en el campo del sexo, las estrategias son infinitas y todo se vale; en el agua el encuentro es relativamente fácil, los óvulos liberados atraen a los espermatozoides, unos los depositan dentro de una ostra en espera de ser fecundados, otros esparcen esperma sobre los óvulos y más variedades de encuentros; fuera del agua todo se complica y hasta resulta peligroso porque los machos para fecundar a la hembra tienen un órgano especial y para el encuentro su conducta nos deja pensativos y perplejos por ejemplo: los lobos son castos y en el grupo solo una pareja se reproduce, la cola y la cabeza erguida del líder inhibe la actividad sexual de los otros; hay especies donde las hembras no están de acuerdo y el aparearse resulta muy violento, semejante descortesía la vemos en orangutanes y focas.
La reflexión nos lleva a decir que nacer, crecer, reproducirse y morir es la consigna de la reproducción sexual, la muerte sirve para evolucionar, los nuevos seres difundirán sus combinaciones sólo si los antiguos dejan el lugar, entendamos que la muerte es necesaria para evolucionar y evolución es perfeccionamiento hacia planos superiores y complejos.   
*Traumatólogo. Profesor de ortopedia de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Adalberto Mena Caldera, psiquiatra.

LIPODISTROFIA Y EL VIRUS DE INMUNODEFIENCIA HUMANA



DR. FRANCISCO CARLOS LÓPEZ  MÁRQUEZ*

Desde hace algunos años, la incidencia mundial del  SIDA ha presentado una tendencia  a la baja, lo cual se atribuye en gran medida a los esfuerzos globales en materia de prevención. Las muertes asociadas al SIDA han disminuido significativamente en los últimos años, en gran medida debido a que se  ha incrementado el acceso a los Tratamientos Antivirales de Gran Actividad (TARGA). Sin embargo, los efectos adversos en el metabolismo de los lípidos, glucosa y el síndrome de lipodistrofia (distribución anormal de la grasa corporal), han ensombrecido su uso.
No se sabe con exactitud cuáles son los mecanismos patogénicos causantes de la lipodistrofia  asociada a la infección por VIH; no obstante, se acepta que debe tener un origen multifactorial en donde estarían implicados el propio virus, determinadas características del paciente, factores genéticos y el TARGA
La lipodistrofia y la enfermedad cardiovascular son significativamente más frecuentes en pacientes con VIH que reciben TARGA que en aquellos que no reciben este tratamiento. Dicha frecuencia va  del 20 % al 80 %, dependiendo de la población investigada.
Se sabe que el propio VIH puede intervenir en la diferenciación de las células grasas (adipocitos) y en el metabolismo de los lípidos, efecto debido a moléculas pro-inflamatorias. Los triglicéridos se acumulan en los músculos y en el hígado y la cantidad de ácidos grasos libres (AGL) circulantes se incrementa de forma notable, antagonizando los efectos de la insulina sobre el metabolismo de la glucosa y favoreciendo la aparición de resistencia a la misma.
El adipocito parece desempeñar un papel primordial en la patogenia de la lipodistrofia asociada al VIH, dependiendo al menos en parte del contexto genético del hospedador. Así  se han descrito  una serie de polimorfismos (cambio de lugar)  de genes activadores de proteínas implicadas en el metabolismo de los ácidos grasos, que  parecen estar asociados a un mayor riesgo de lipodistrofia.
Se han propuesto diferentes hipótesis que intentan explicar tanto las alteraciones en el metabolismo lipídico y glucémico como los cambios morfológicos, y la manera en que el TARGA actúa en esta localización. Se sabe que no todos los pacientes que viven con  VIH, ni todos los que reciben tratamiento antirretroviral, desarrollan lipodistrofia,  por lo que se ha propuesto que la lipodistrofia y las alteraciones metabólicas asociadas a la infección por el VIH constituyen fenómenos complejos, con probable patogenia multifactorial.
Los medicamentos antivirales llamados inhibidores de proteasa (IP) constituyen un factor en el desarrollo de lipodistrofia y se  ha descrito que los pacientes medicados con este tipo de fármacos presentan lipodistrofia con mayor frecuencia que aquellos pacientes sin el tratamiento antiviral de gran actividad.
Otros medicamentos, los llamados Inhibidores de la Transcriptasa Inversa nucleósidos, (INTR) pueden contribuir a la lipodistrofia a través de varios mecanismos, y estos incluyen la toxicidad mitocondrial, que se caracteriza por cambios anormales en la proliferación, la morfología y en el contenido del ADN mitocondrial. Algunos fármacos de este grupo aumenta el riesgo de lipodistrofia hasta en un 35 %.
El impacto del síndrome de lipodistrofia sobre la calidad de vida de los sujetos VIH positivos que se encuentran con TARGA puede comprometer el éxito de ésta. Ya que la lipodistrofia condiciona cambios drásticos en el aspecto del paciente, provocando que sea reconocido como sujeto infectado por el VIH. Por lo que la lipodistrofia ha desplazado al Sida como estigma en los pacientes seropositivos y las consecuencias sobre la adherencia y la eficacia del tratamiento pueden ser muy graves, aunque faltan estudios que correlacionen la aparición de lipodistrofia y la adherencia o apego a su tratamiento.
Es importante seguir estudiando la asociación entre la lipodistrofia y a la infección por VIH. La aplicación de una terapia personalizada en aquellas personas con mayor susceptibilidad de desarrollar síndrome metabólico, garantizaría una mejor calidad de vida del sujeto infectado y reduciría los gastos debidos a complicaciones de la terapia antirretroviral y asimismo una buena adherencia al su tratamiento.
*Doctor en ciencias. Profesor de Inmunología y Seminario de Tesis. Investigador del Centro de Investigación Biomédica, Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Evaristo Gómez Rivera, traumatólogo.

INCONTINENCIA URINARIA: UN PROBLEMA SOCIAL


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DR. GERARDO PÉREZ ROJAS*
Existe un gran problema médico que irrumpe el confort social de la mujer y éste es la incontinencia urinaria. Imaginemos la situación: una mujer de 48 años, se encuentra en una reunión social, con personas justo a su lado, platicando, comiendo, bebiendo (no necesariamente alcohol) y de repente, dicha mujer se da cuenta que  tiene deseo de miccionar y el baño está ocupado. Sigue la reunión, la plática y las risas,  y sin pensarlo, mucho menos sentirlo, ¡una salida involuntaria de orina!, qué pena, qué bochorno. La mujer imagina que todo mundo se dio cuenta, deja la comodidad por la angustia. Lo único que quiere es irse de inmediato de ese lugar y correr a bañarse. Cuántas posibilidades existen de que ocurra esto, demasiadas.
La incontinencia urinaria ocupa un lugar preponderante en mujeres social y productivamente activas. Llamamos a este problema de salud a la pérdida involuntaria de orina, de manera objetiva. Existen varios tipos:
1.- Incontinencia urinaria de esfuerzo (genuina)  es aquella en la que la persona presenta pérdida objetiva de orina  al estornudar, toser, reírse o simplemente levantarse; se debe principalmente a  alteraciones en el piso pélvico, ocasionadas por partos,  aplicación de fórceps, aumento de la presión intraabdominal como el estreñimiento, cirugías vaginales o simplemente el embarazo.
 2.- Incontinencia de urgencia, en cuando la paciente presenta un deseo imperioso de acudir al baño a cada momento,  pudiese tratarse por problemas infecciosos o alteraciones del músculo detrusor.
 3.- Incontinencia mixta: en la que se pueden presentar más de una condición de las anteriores.
 4.- Por rebosamiento, en el que la paciente  presenta pérdida de orina por  sobrepasar la carga vesical, y en donde se vence la resistencia de la uretra.
5.- Por derivación, es decir aquellas pacientes que presentan fístulas, lesiones.
6.- Por alteraciones congénitas.
Lo bueno es que la incontinencia urinaria tiene solución. Por supuesto, no  todas las mujeres  que han  tenido partos o embarazos la padecen, cada situación es muy particular. Debo de señalar que las medidas higiénico-dietéticas  son fundamentales como tener una buena digestión, evitar estreñimiento,  evitar el sobrepeso y la obesidad, tomar abundantes líquidos, hacer ejercicio. El diagnóstico se hace en consultorio de manera sencilla,  y se debe de valorar  el ángulo de la uretra y la probable  distopia genital (prolapso de vejiga útero y recto). En ocasiones se requieren de estudios más sofisticados, pero es raro.  El tratamiento consiste en alternativas  médicas y quirúrgicas, en cuanto a los medicamentos, se han utilizado fármacos que  eviten la contracción involuntaria de la vejiga con tolterodina, incluso antidepresivos triciclitos como la imipramina, con buenos resultados. Lo anterior, aunado a realizar ejercicios recomendados como son los de Kegel, que consisten en realizar una serie de contracciones voluntarias del piso pélvico para fortalecerlo. Cuando la incontinencia no  responde a medicamentos, entonces  acudimos a la cirugía con varias técnicas quirúrgicas que  ayudan al sostén de la uretra o de la vejiga, incluso en ocasiones acompañada de la histerectomía que es  la extirpación de la matriz.  En los diferentes tipos de cirugía  se encuentran las clásicas  en donde se sujeta la uretra y la vejiga con materiales absorbibles, existen también las  suspensión de la uretra con cabestrillo (mallas),  cirugía con aplicación de botox, cirugía con láser  y  todas las técnicas del nuevo rejuvenecimiento vaginal. Para poder disminuir los riesgos  y disminuir las posibilidades de presentar incontinencia urinaria, es  importante acudir a tiempo a revisión, y así descarta la posibilidad de que se trate sólo de una infección de vías urinarias, puede ser tan sencillo como eso. La mujer puede tener una calidad de vida  excepcional si  elimina  situaciones incómodas, y ésta es una de las  que impiden su convivencia social.
*Ginecobstetra. Profesor de ginecología de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Francisco Carlos López Márquez, Doctor en Ciencias.

RINOCONJUNTIVITIS ALERGICA


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DR. JUAN ANTONIO MEDINA ADAME*
El Siglo de Torreón
La rinitis se define como la inflamación de la mucosa de las fosas nasales; se caracteriza por uno o más de los siguientes síntomas: estornudos, prurito, rinorrea y congestión nasal. Con frecuencia se acompaña de síntomas que resultan de la afectación de las mucosas conjuntival, ótica o faríngea. En tales casos hablamos de rinoconjuntivitis (RCJ).
La rinitis alérgica (RA) es la inflamación de la mucosa de las fosas nasales inducida a través de un mecanismo de protección exagerado en respuesta a la exposición a aeroalérgenos del ambiente a los que el paciente está sensibilizado. Tiene una prevalencia del 20-25 % en los países occidentales. En nuestra comunidad la frecuencia es del 13 %.
La rinoconjuntivitis es la enfermedad alérgica más frecuente, siendo el primer motivo de consulta en las Unidades de Alergología Infantil. Puede debutar antes de los dos años de vida, aunque su prevalencia aumenta de forma gradual a partir del tercer año, estimándose que alrededor de un 20 % de los niños puede presentarla a lo largo de la edad pediátrica.
Los principales aeroalérgenos productores de rinitis alérgica son: pólenes (pastos, árboles), mohos, ácaros de polvo doméstico, animales domésticos (perro, gato, ratones…), cucarachas y alérgenos ocupacionales.
Un consenso de expertos en colaboración con la Organización Mundial de la Salud ha sugerido una clasificación según la duración de los síntomas en “intermitente” o “persistente”, y según la gravedad de los mismos y el impacto sobre la calidad de vida de los pacientes en “leve”, “moderada” y “grave”. La gravedad se basa en la alteración sobre la calidad de vida
La sintomatológica clásica de la rinitis de cualquier tipo es formada por fluido nasal, obstrucción nasal y estornudos. Estos síntomas pueden aparecer de forma conjunta o faltar alguno de ellos. La intensidad de cada uno es variable según la causa del proceso. Se considera patológica la existencia de síntomas durante al menos 30-60 minutos al día, la mayoría de los días. En el caso de la rinitis alérgica aparece, además, prurito nasal y, ocasionalmente, conjuntival.
Para hacer el diagnostico de este padecimiento se requiere de una historia clínica completa, una exploración física integral, con un equipo adecuado para valoración de la función nasal (rinoscopio, fibroscopio) y exámenes de laboratorio como una biometría hemática y estudio del moco nasal para identificar eosinófilos (células que aumentan en procesos alérgicos) la determinación de anticuerpos que aumentan procesos alérgicos (Inmunoglobulina E) y pruebas cutáneas orientadas hacia el medio ambiente al que está expuesto el paciente. Las pruebas cutáneas son el modo más fácil, barato y eficaz para detectar los alérgenos a los que un niño puede estar sensibilizado
Tratamiento: Pocos niños afectados de RA llegan a adquirir tolerancia espontánea a lo largo de 30 años. Por el contrario, la evolución natural de la enfermedad es de un empeoramiento progresivo, que requiere un tratamiento con mayor consumo de medicación (antihistamínicos, antagonistas del receptor de leucotrienos vía oral y corticoides intranasales) En algunos casos, da inicio asma alérgica. Asímismo, es relativamente frecuente la aparición de nuevas sensibilizaciones alérgicas que complican el pronóstico
Dentro de las medidas de prevención primaria en los niños de riesgo (hijos de padres atópicos) se aconseja lactancia materna durante más de seis meses, evitar completamente el tabaquismo pasivo, evitar la exposición a ácaros y el contacto con agentes ocupacionales.
En el caso de que se sospeche otitis secretora o sinusitis, se ha de asociar una pauta corta de corticoides orales y antibióticos
Por el momento, solo la Inmunoterapia (ITE) ha mostrado una relativa eficacia en la modificación de la historia natural de la enfermedad. También reduce la hiperreactividad bronquial y parece capaz de prevenir el desarrollo de nuevas sensibilizaciones y el asma en niños y adultos. Se recomienda la administración de ITE en niños afectador por RA intermitente grave y/o persistente, independientemente de su gravedad
*Inmunólogo y Alergólogo Pediatra. Profesor de Inmunología Clínica y Subdirector médico del Hospital Infantil Universitario, Torreón, UA de C.
La próxima colaboración será del Dr. Gerardo Pérez Rojas, ginecólogo.

ASFIXIA POR CUERPOS EXTRAÑOS



DR. JAVIER ÁNGEL BENÍTEZ LÓPEZ*
La causa más frecuente de interrupción del paso de aire de la boca y nariz hacia los pulmones, en personas que han perdido el conocimiento, es su propia lengua. Ésta, se comienza a desplazar hacia la garganta obstruyendo el paso de aire, generando de esta manera la asfixia. Esto se puede solucionar de una forma muy sencilla, inclinando la cabeza la persona hacia atrás. Otras causas por las cuales se puede obstruir el paso del aire a los pulmones es por los llamados cuerpos extraños (alimentos u otros objetos que los niños pueden llevar a su boca), por lo que es importante que los niños siempre estén al cuidado de un adulto y supervisen los juguetes u objetos que pueden llevarse a la boca sin riesgo. Una forma de asegurarnos que estos objetos no sean tan pequeños como para provocar atragantamiento al niño, es tratar de pasar dicho objeto a través del tubo de un cartón de papel higiénico, y de no pasar por él, se considera un juguete u objeto seguro.
La asfixia por un cuerpo extraño mejor conocida como obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño (OVACE) es una condición que pone en riesgo la vida de las personas, por tal motivo es necesario actuar de forma oportuna.
Cuando una persona se está atragantando es imposible que pueda hablar, toser o respirar; por lo que deberá alertar a las personas que se encuentren a su alrededor mediante una señal universal, la cual consiste en llevar sus manos al cuello. En ese momento las personas que estén cerca intentarán auxiliarla y deberán preguntarle si puede hablar o si se está ahogando.  A lo cual la víctima solo podrá girar su cabeza a los lados indicando que no; inmediatamente después se le dirá que se le va a proporcionar ayuda  y se procederá a realizar la llamada maniobra de Heimlich, que consiste en colocarse por detrás de la víctima, pasando sus brazos por debajo de sus brazos, a manera de abrazo y empuñando una mano y colocándola por arriba del ombligo y la otra encima quedando las manos una sobre otra. Enseguida presionará el abdomen del paciente fuertemente y en repetidas ocasiones, hasta que arroje el objeto o quede inconsciente; inmediatamente después se deberá pedir ayuda a un profesional. Únicamente cuando la víctima se trata de una persona con obesidad o embarazada nuestras manos se colocaran por debajo de los brazos de la víctima y en medio del pecho en lugar del abdomen y se presionara de la misma manera.
Esta técnica es fácil de realizar y es de mucha utilidad. Sabemos que en la mayoría de las ocasiones en las que se presenta una víctima de asfixia por cuerpo extraño, no habrá un profesional de la salud que lo ayude. Por eso es importante difundir  técnicas como la hiperextensión del cuello para liberar las vías aéreas de la propia lengua del paciente y la maniobra de Heimlich. Si la mayoría de la población conoce estas fáciles acciones se podrán salvar muchas vidas.
*Cirugía general y laparoscopia. Profesor de Técnica quirúrgica en la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Juan Antonio Medina Adame, pediatra.