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domingo, 13 de julio de 2014

EL ABC DEL GLAUCOMA (Parte II)

 DRA. ROSA MARÍA NÚÑEZ ADAME*
El Siglo de Torreón
FACTORES DE RIESGO Y DATOS CLÍNICOS: es de gran relevancia conocer que el factor hereditario es muy importante; se han identificado más de 70 tipos de genes asociados con el glaucoma.

En el (Glaucoma Primario de Ángulo Abierto) GPAA un síntoma que poca gente puede identificar es la observación de halos coloreados alrededor de los focos o fuentes de luz. La visión central del paciente puede permanecer 100 % intacta hasta en etapas avanzadas del glaucoma, tanto de lejos como de cerca. Claro, con el uso de sus lentes en caso de que los necesiten; por lo que es común que no se den cuenta de su enfermedad ya que el deterioro o restricción de su campo visual puede pasar desapercibido.

     Sin embrago, en el (Glaucoma Primario de Ángulo Cerrado) GPAC es común la intolerancia a la oscuridad, es decir molestia al estar en lugares oscuros o poco iluminados como las salas de cine, ya que les causa ojo rojo y dolor de cabeza o dolor ocular o periocular en la región del entrecejo; muchas veces éstas personas prefieren ver la televisión con la luz de la habitación encendida.
 
 
FACTORES DE RIESGO Y DATOS CLÍNICOS.
         De gran relevancia es conocer que el Factor Hereditario es muy importante, actualmente se han identificado más de 70 tipos de Genes asociados con  el Glaucoma.
FACTORES DE RIESGO
Glaucoma Primario de Angulo Abierto (GPAA)
Glaucoma Primario de Angulo Cerrado (GPAC)
Raza
Negra/Latinos
Caucásicos/Orientales
Edad
50 años y más
40 años y más
Uso Lentes
Miopía
Hipermetropía/Presbicia
Otra Patología
Enfermedades Cardiovasculares
Diabetes
Migraña o Dolores de Cabeza
 
Catarata
DIAGNÓSTICO: Debemos  de tener claro que el glaucoma es una enfermedad que no se cura; pero que sí se controla; para su detección temprana y oportuna se requiere de la realización de varios estudios. El primero será la presión intraocular, cuyo valor normal va de 10 a 20 mmHg y en algunos casos se considera hasta 21; existe un tipo de glaucoma que se conoce como de tensión normal o de baja tensión, esto quiere decir que aun con presión intraocular normal se puede desarrollar glaucoma. La presión Intraocular varía en el día y en la noche, y cambia en las personas que laboran en los turnos nocturnos, por lo que en ocasiones se tendrán que realizar las llamadas curvas horarias de presión intraocular, que consisten en la toma de la misma en varios momentos del día y la noche.

     Clásicamente se le ha dado gran importancia al estudio de campimétria o medición del campo visual, ya que el daño que produce el glaucoma se refleja en el nervio óptico, apreciándose un aumento del espacio por donde entran los vasos al globo ocular.

     TRATAMIENTO: Hoy en día existe una gran variedad de medicamentos tópicos o colirios que se pueden combinar para preservar la integridad del nervio óptico; en casos extremos se podrán emplear medicamentos sistémicos; una vez que la presión no se logra controlar o está en riesgo la progresión de la enfermedad se deberá considerar el tratamiento con Laser, aunque tiene muchas limitaciones, pues la mayoría de los glaucomas no son candidatos a éste manejo, y en algunas ocasiones se utiliza para prevenir crisis agudas, mismas que pueden llevar a la ceguera en cuestión de horas. El siguiente paso será la cirugía con las llamadas cirugías filtrantes, que no es otra cosa que ayudar al humor acuoso a salir por otra vía y evitar que se aumente la presión del ojo.

     PREVENCIÓN: Acudir al oftalmólogo una vez al año para realizarse una exploración oftalmológica completa, sobre todo si conoce de algún familiar que padezca glaucoma o se sospeche lo haya padecido. Debemos tener siempre en mente los factores de riesgo ya referidos y tomar en cuenta que la presión intraocular elevada por sí sola, no refleja glaucoma, existe un estado conocido como hipertensión ocular, que suele presentarse después de algún traumatismo o inflamación ocular.

     Es muy importante que el paciente sepa que el uso de los medicamentos anti-glaucomatosos en la mayoría de los casos deberá ser por toda la vida, que el uso tiene que ser sistemático y continuo, es decir, establecer un horario específico para la aplicación de sus gotas y evitar fluctuaciones; el cambio de medicamentos deberá ser estrictamente aprobado por su Oftalmólogo y que la cirugía no tiene efecto por el resto de la vida; existen casos en los que el paciente se debe someter a más de una intervención o procedimiento, ya sea con láser o cirugía, para poder conservar la integridad de su nervio óptico y detener el daño.

     Para ayudar a la oxigenación del nervio óptico es importante que el paciente haga ejercicio aeróbico, caminar es excelente; prohibido fumar; deberá controlar todos los factores de riesgo cardiovascular como son hipercolesterinemia, hipertrigliceridemía, sedentarismo, obesidad y alteraciones del ritmo cardiaco, entre otros.

     Cada persona es diferente, hay que individualizar; en una misma persona un ojo se comporta de manera distinta al otro. Lo principal en Medicina es prevenir.

*Cirujana oftalmóloga. Profesora de Oftalmología de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Adalberto Mena Caldera, psiquiatra.

EL ABC DEL GLAUCOMA



DRA. ROSA MARÍA NÚÑEZ ADAME*    

DEFINICIÓN: Etimológicamente el término deriva del latín glaucoma, que a su vez proviene del vocablo griego glaukos: que significa verde claro, y de oma: tumor. En realidad se trata de una afección ocular que implica: “Afección progresiva del nervio óptico”(neuropatía óptica) con deterioro del campo visual, que puede cursar con o sin aumento de la presión intraocular.

     Existen muchos tipos de glaucoma; podemos señalar los que se dan desde el nacimiento como el Glaucoma Congénito, pasando por el Glaucoma Infantil y del Desarrollo, hasta llegar a los glaucomas de la edad adulta como son: el Glaucoma Primario de Angulo Abierto (GPAA) o crónico simple y Glaucoma Primario de Ángulo Cerrado (GPAC); se llaman primarios porque no están asociados a ninguna otra patología sistémica u ocular. Sin olvidar los glaucomas secundarios  que están asociados a otras causas sistémicas y/o oculares, traumáticas, inflamatorias, postoperatorias.

     Hablemos un poco de anatomía para entender qué son los ángulos abiertos o cerrados: El ojo semeja una figura redonda formado por tres capas importantes de afuera hacia adentro tenemos: 1.- Esclerótica o esclera parte fibrosa, se identifica por ser la más externa y blanquecina, podemos decir que es el “cascarón”, hacia adelante se continua con la córnea, que semeja la carátula de un reloj; 2.- Coroides, que forma parte de la uvea o parte vascular que a su vez también se conforma por el cuerpo ciliar, estructura dónde se forma el líquido del ojo llamado humor acuoso, y el iris o color del ojo; 3.- Retina estructura donde se forman las imágenes que son llevadas al cerebro por el nervio óptico. Dentro del globo ocular se encuentran un lente llamado cristalino que se encarga de enfocar los objetos cuando se encuentran a diferentes distancias; éste espacio pequeño donde se encuentra el cristalino y por detrás del Iris es la cámara posterior; por delante del Iris y por detrás de la córnea se encuentra la cámara anterior; éste último espacio puede ser amplio o abierto y cerrado o estrecho, de ahí la denominación del Glaucoma de Ángulo Abierto o Ángulo Cerrado; otro espacio que no es de importancia en éste momento es la cámara vítrea que aloja al cuerpo vítreo (muchas veces mal llamado humor vítreo) con la consistencia de una gelatina y forma la mayor parte del contenido del ojo.

 

RELEVANCIA SOCIAL: Se considera que es la 2ª Causa de ceguera en el mundo, (siendo la 1ª la Catarata); sin embargo desde el punto de vista de irreversibilidad ocupa el 1er. lugar, junto con la retinopatía diabética. Éste último será tema a tocar en próxima ocasión.

     En México, lamentablemente, no existen estudios epidemiológicos completos, ya que algunos de ellos se han realizado en hospitales oftalmológicos que atienden a población que radica principalmente en el Valle de México.

     Según estadísticas de USA, y de la OMS se calcula que el glaucoma afecta a más de 70 millones de personas en edad adulta. En estudios latinoamericanos, se ha demostrado el bajo conocimiento de la enfermedad, considerando que más del 75 % de los potenciales portadores de la enfermedad, la desconocen. Esto seguramente derivado de la naturaleza silenciosa o asintomática de la mayoría de los glaucomas.

La próxima semana continuaré hablando sobre la prevención, diagnóstico y tratamiento del glaucoma. 

*Cirujana oftalmóloga. Profesora de Oftalmología de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

viernes, 27 de junio de 2014

LOS NIÑOS ESPECIALES



DR. PABLO RUIZ FLORES*
El término Niños Especiales, es utilizado para designar a niños con alguna discapacidad motora o intelectual, aunque se utiliza también para designar a los niños superdotados. Las causas de aparición de un niño especial suelen ser muy variadas; la lesión puede ocurrir después del nacimiento, por ejemplo: después de un accidente, de meningitis o de crisis convulsivas. Sin embargo, la mayoría son niños especiales desde el nacimiento. Las causas pueden ser ambientales y genéticas o hereditarias. Las ambientales son aquellas en las que el bebé estuvo expuesto en el vientre a algún agente que causó una alteración en su desarrollo. Los efectos dependen del momento de la exposición, siendo la etapa más susceptible los primeros tres meses del embarazo cuando el niño se encuentra en etapa embrionaria, mientras que si la exposición ocurre en el segundo o tercer trimestre, los efectos sueles ser menos nocivos. Las causas de tipo ambiental clásicamente se dividen en físicas, como la exposición a radiaciones o altas temperaturas; biológicas como la exposición a diferentes virus como los del SIDA, rubeola, herpes y citomegalovirus. También la exposición a algunos parásitos como el Toxoplasma Gondi, pueden causar malformaciones y retraso psicomotor en el niño en gestación. Agentes químicos, como los medicamentos también podrían tener efecto nocivo durante el embarazo. Esta es una de las razones por las cuales se recomienda que la ingesta de medicamentos durante esta etapa, sea bajo estricto control médico. Existen un sinfín de contaminantes ambientales, que pueden afectar el desarrollo del feto, por ejemplo el tabaco y el alcohol.
            Las causas genéticas o hereditarias implican un daño en los genes del óvulo o del espermatozoide que dieron origen al nuevo ser. Aunque para muchos padecimientos genéticos no hay cura, es importante hacer el diagnóstico por tres razones: 1) porque en algunos se puede dar un tratamiento que mejora la evolución de estos niños, 2) porque existe algún riesgo de que los padres tengan otro hijo afectado y por lo tanto es  útil a la pareja para la toma de decisiones en cuanto a futuros embarazos. Por último, 3) conocer el diagnóstico servirá para conducir mejor el tratamiento y saber que se puede esperar del desarrollo del niño.
            En el aspecto afectivo, los cambios en la dinámica familiar puede ser bivalente. Puede romper con la dinámica familiar, en donde un miembro de la pareja puede optar por abandonar el hogar, dejando a su cónyuge con la responsabilidad total. Sin embargo, en la mayoría de los casos,  estos niños fortalecen la relación de pareja y contribuyen a desarrollar fuertes vínculos familiares. Cuando la pareja ha superado el primer impacto de enterarse que su hijo es especial, empiezan a disfrutar los avances que ellos van teniendo en su desarrollo. Los niños especiales desarrollan una sensibilidad especial que frecuentemente es desarrollada también por la familia. Finalmente,  si usted tiene un niño especial, no se sienta infeliz, siéntase dichoso, porque los hijos especiales son asignados solo a padres especiales.

*Genetista. Investigador y Profesor de Genética y Biología Celular de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.
La próxima colaboración será de la Dra. Rosa María Núñez Adame, oftalmóloga.

miércoles, 18 de junio de 2014


Dr. Evaristo Javier Gómez Rivera*

El Siglo de Torreón

En la medicina hay muchos profetas y otros tantos consejeros y aunque en lo fundamental todos son unánimes, no es posible aconsejar lo mismo para todos, por lo tanto anticipo que este “Decálogo de geronte” (Geronte: del griego gerón, que significa anciano) será útil para los que andan con el peso normal y un poco por encima. Los magros deberán atenerse a principios higiénicos menos severos.
Aquí el decálogo:
1.-Darle al cuerpo menos de lo que pide. Más allá de los 50 años sin remordimientos y con elegancia despedir las visitas demasiado prodigas a Ceres y Baco. Más claro: comer y beber menos de lo que pida el cuerpo.
2.-Un poco más de lo que pide el cuerpo. Me refiero al ejercicio físico, buscar equilibrio entre el reposo y la actividad, pero nada en exceso, por  ejemplo, desde el caminar pausado y metódico, hasta  el golf y la natación.
3.-Ni más, ni menos de lo que pide el cuerpo. Me refiero a lo genital ya que el gerente (o viejo) precisa mantenerse austero a los llamados fisiológicos de  las hormonas sexuales, sin caer en extremos que conduzcan, por un lado a renuncias innecesarias, y por el otro a exhibiciones donjuanescas; lo que pida el cuerpo.
4.-Menos hidratos de carbono y más proteínas. En este punto es bueno hacer un desagravio al cerdo, animal a menudo proscrito por los médicos y que sin embargo es carne  sabrosa y útil, con alto contenido proteico. De esta manera se descartarán grasa y parásitos como el cisticerco, que  favorecieron tal infundio, quizá el cerdo mereciera entrar a la academia de medicina de la mano del médico.
5.-Menos agua. El agua en exceso  entorpece la involución natural encharcando  tejidos que luego conducen a dificultades circulatorias y problemas renales. Tal vez aquí sea conveniente reivindicar al vino y recomendar cantidades prudentes a la hora de comer y sería magnífico sustituto del agua. El licor necesita comentario aparte ya que tomado con moderación, goza de propiedades fisiológicas dignas de consideración, pero como estamos en frontera peligros, es fundamental saber que se domina al alcohol y no que el alcohol sea el que ejerza el dominio.
6.-Revision medica periódica. Punto importante: someterse a una revisión médica que gravite sobre pruebas funcionales sin caer en la psicosis de angustia y sobre todo, para evitar caer en  peligros de la polifarmacia y la policirugía.
7.-Cotidianamente hacer gimnasia mental. El geronte que no se preocupa por el día a día, comenzara olvidando los sustantivos, luego las fechas y los datos y terminara confundiendo hasta los tiempos de los verbos.
8.- Borrar del diccionario la palabra prisa. El geronte no debe apresurarse para nada, el objetivo será “sin prisas y con pausas” no tener la sensación de prisa, por lo contrario aprovechar los intervalos para la pausa, en especial en las horas del postprandio.
9.-Llenar las horas con 60 minutos, ocupado si, preocupado no. Complemento del punto 8 nos previene contra las horas vacías, la inactividad conducirá al tedio y a la inhibición, pero tampoco horas de 70 minutos, porque son hijas de la prisa y esa palabra es nefasta para la vejez. El geronte debe estar ocupado pero no preocupado y menos desocupado, debe vivir prendido de ilusiones, procurando darle sentido a la vida. Ni más ni menos.
10.- Tener conciencia de estar en la tercera edad. Comprender y asumir que hay una tercera juventud  donde el espíritu juega papel protagónico, comprender que en la tercera edad, la luz no viene del sol, viene de adentro y los frutos  maduran con la luz interior.

*Traumatólogo. Profesor de Ortopedia en la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C

lunes, 9 de junio de 2014

DIABETES MELLITUS EN MÉXICO


DR. RUBÉN DARÍO GALVÁN ZERMEÑO* 
El Siglo de Torrén

La diabetes mellitus es una de las enfermedades crónico degenerativas de mayor impacto en la salud de la población mexicana, quienes la padecen, la consideran solo como glucosa elevada en sangre y no son conscientes de los riesgos adicionales de padecerla y menos aún de la importancia de su control. Esta enfermedad puede cursar con mínimos síntomas y signos, excepto en casos de complicaciones agudas reconocidas, como el coma diabético, donde existe un severo aumento o disminución de los valores de glucosa, por lo que se da un riesgo potencial de secuelas o alta mortalidad.
Las más recientes encuestas nacionales de salud, emprendidas por el gobierno federal, son el referente de su frecuencia, grado de control y complicaciones, aproximadamente 15 % de la población adulta mexicana la padece. Además, la mitad de los diagnosticados están en la etapa productiva entre 20 y 69 años de edad. Lo alarmante es que aun sabiéndose diabéticos y con acceso a servicios públicos de salud, solo el 25 % de los diabéticos están bajo control. En un análisis de este escalofriante dato pueden concurrir varios factores. Los ligados al paciente, como la negativa para reconocer que se padece la enfermedad, y la negativa a los cambios dietéticos y de actividad física propuestos, otra es el pobre apego al tratamiento. También existen factores atribuibles al equipo de salud como pobre capacitación para la atención, tiempo dedicado a educación del paciente y resolución de dudas y mitos. Asimismo factores socioeconómicos, entre los que están el incumplimiento de los sistemas públicos de salud en surtimiento de medicamentos y atención preventiva oportuna.
Al momento del diagnóstico el diabético tiene ya más de 5 años con cambios subclínicos de la enfermedad. En orden de frecuencia e importancia las complicaciones más graves son: enfermedad isquémica del corazón y riesgo de padecer enfermedad vascular cerebral, riesgo que se triplica; la insuficiencia renal crónica, que culmina en enfermedad renal terminal y tratamiento sustitutivo de la misma por diálisis peritoneal o hemodiálisis; neuropatía periférica, que afecta la sensibilidad de los pacientes y su capacidad de movimiento, propicia lesiones cutáneas por presión y roce que no se perciben y culminan en amputaciones, a eso se suma la afección incapacitante de la función visual por catarata, glaucoma o retinopatía.
Concluimos que diagnosticar a un paciente con diabetes mellitus no es colocar una lápida sobre él, existen suficientes evidencias de que el buen control de la enfermedad (del cual estamos muy lejanos al estar en ese rango solo 25 % de los diabéticos conocidos) impacta favorablemente en la prolongación de la vida, libre de complicaciones graves y secuelas. A mayor tiempo aplicado a la educación de los diabéticos mejor será la aceptación de la enfermedad y los cambios propuestos a la alimentación, actividad física y apego a tratamiento indicado. La capacitación continua de los profesionales de la salud y su disponibilidad hacia los pacientes cambiarán ese panorama ahora sombrío.
*Especialista en Medicina Interna, Profesor de Propedéutica de la Clínica y Jefe de Posgrado y Acreditación de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.
La próxima colaboración será del Dr. Evaristo Gómez Rivera, traumatólogo.

TRASTORNOS POR DÉFICIT DE ATENCIÓN


DR. ADALBERTO MENA CALDERA*
El Siglo de Torreón

Entre los trastornos de conducta de la infancia y la adolescencia, el Trastorno por déficit de atención (TDAH) es de los más frecuentes. Se sabe que de cada 100 niños en edad escolar de 3 a 5 lo presentan, y más del 40 % de quienes lo padecieron durante la juventud siguen presentando deterioro funcional por síntomas activos en la vida adulta.

Se describe clásicamente la tríada de desatención, hiperactividad e impulsividad, aunque hay al menos dos presentaciones de este cuadro. El primero muestra características de las tres condiciones mencionadas y se asocia más con trastorno negativista desafiante y disocial (la llamada coloquialmente delincuencia juvenil). En el segundo predomina la inatención y menos la hiperactividad e impulsividad con mayor propensión a desarrollar trastornos de ansiedad y depresivos asociados.

Actualmente, el TDAH, se considera una enfermedad neurobiológica en la que interactúan diversos factores que incluyen el ambiente tanto físico como social para que se presente. Dicho de forma más simple, son niños que frecuentemente no prestan atención suficiente a los detalles, se equivocan en las tareas escolares por descuido, no ponen atención al jugar, no siguen instrucciones, no finalizan tareas, se les dificulta organizar actividades, evitan actividades que requieran esfuerzo mental sostenido, pierden objetos necesarios para sus labores, se distraen por estímulos sin importancia, son descuidados. Mueven en exceso manos o pies o se remueven en el asiento, abandonan el asiento en clase, corren o saltan excesivamente en situaciones en las que es inapropiado hacerlo, parece que “tienen un motor” que no para, hablan en exceso, precipitan respuestas, no pueden guardar turno y son entrometidos. Todo lo anterior está presente desde antes de los 7 años de edad y les causa problemas en su desempeño escolar, lo que puede hacer que equivocadamente se piense que tienen discapacidad intelectual, además de favorecer el desarrollo de una baja autoestima y dificultades en la socialización. Por otro lado nos encontramos con que existen en la actualidad tratamientos farmacológicos que funcionan de forma consistentemente efectiva en un porcentaje de hasta el 70 % de los niños con TDAH. Esto quiere decir que su rendimiento escolar mejora, dado que pueden poner más atención y los síntomas asociados disminuyen también de forma significativa ya que se tiene la posibilidad de tener mayores logros de acuerdo a su nivel escolar. Por supuesto la evaluación del problema la debiera hacer un profesional capacitado, y sea el pediatra, neurólogo, psiquiatra o psicólogo, con el fin de establecer un plan de atención racional que en el mejor de los casos incluya tanto el empleo del medicamento apropiado como el apoyo psicopedagógico y psicológico tanto al paciente como a sus padres. Esto, por supuesto, supone la participación de profesionales de otras áreas, maestros y trabajadores sociales para lograr lo que se ha dado en llamar un abordaje “multimodal”.
 
Los medicamentos más utilizados y con los que se tiene experiencia desde hace más de 70 años son los estimulantes que además, cuando son bien empleados, disminuyen el riesgo de que el muchacho desarrolle un trastorno por consumo de sustancias posteriormente. 

*Psiquiatra. Profesor de Psiquiatría de la Facultad de Medicina, Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Rubén Darío Galván Zermeño, médico internista.

ATAQUES, EPILEPSIA Y CONVULSIONES

DR. MARIO DEL VALLE GONZÀLEZ*

El Siglo de Torreón

El tejido nervioso (incluyendo el cerebro, la médula espinal y los diferentes nervios del cuerpo) tiene la particularidad de que son excitables, es decir, se comportan como generadores de electricidad que se mide en microvoltios, de manera que se requieren medidores extraordinariamente finos para su registro. Ésta capacidad se fabrica en las células a través de movimiento de moléculas de sodio y potasio (entre otros electrolitos) a manera de “chorro” que generan diferencias eléctricas en la membrana que cubre las neuronas.
            Pensando en que las neuronas (que son las células que componen el sistema nervioso) tienen cargas eléctricas y las trasmiten a manera de cables a lo largo del cuerpo, es más fácil entender que, así como discurre la electricidad (que lleva o trasmite un estímulo o una orden, como puede ser mover un dedo o sentir un piquete), así de fácil es pensar que a veces tienen descargas anormales o una especie de “corto circuito” cuando hay alguna enfermedad o proceso que irrita a las neuronas.
            Las convulsiones (frecuentemente llamados “ataques”) son el resultado de este corto circuito, que ocasiona movimientos, sin propósito, e involuntariamente de los músculos representados en determinada zona del cerebro que descarga por alguna enfermedad.
            Estos movimientos o ataques, nos obligan a estudiar la causa y el sitio del cerebro que está enfermo y que se hace evidente por las convulsiones, y hay una enorme variedad de padecimientos que ocasionan descargas anormales del cerebro, y, obviamente, requieren de estudios clínicos, de laboratorio y de gabinete, a través de un especialista, que además le dará tratamiento preventivo, para intentar que no se repita tan frecuentemente (anti-convulsivantes).
            Lo primero que debemos hacer en caso de que alguno de nosotros esté en presencia de un “ataque” o convulsión, es: (1) evitar que se dañe la persona al caer inconsciente, (2) si es posible colocar una cuchara en la boca, para evitar una mordedura en la lengua (no meta su dedo porque la persona esta inconsciente y puede morderla y lastimar gravemente, (3) déjele que pase el “ataque” y si puede cuente el tiempo y observe cual es la parte del cuerpo que se mueve involuntariamente.
            Difícilmente una crisis convulsiva tarda más de 60-90 segundos, es muy aparatosa e incluso puede tener una respiración muy ruidosa y con sonidos desagradables, pero no es mortal, se recupera y después la persona queda dormida o aletargada, pero ya sin movimientos anormales y con una respiración tranquila. El siguiente paso, es llevarle a Consulta a un Centro Hospitalario o al Especialista.
            Cuando las convulsiones se repiten sin causa aparente a pesar de los estudios (que son normales) y habitualmente aparecen desde la infancia o adolescencia temprana se denomina Epilepsia y requiere de tratamiento preventivo y control por muchos años.
            Cualquier duda consulte con nosotros en el Hospital General Universitario.

*Neurocirujano. Profesor de Neurología de la Facultad de Medicina de Torreón, UA de C.

La próxima colaboración será del Dr. Adalberto Mena Caldera, Psiquiatra.